La entrada de la Web 2.0 abrió un enorme panorama no sólo a nivel tecnológico, sino también a nivel cultural. La barrera del conocimiento dirigido sólo a unas pocas élites sederrumbó; el usuario pasó a ser el centro y dejó de lado su pasividad para volverse participativo, abierto y dinámico dentro de una misma realidad, una realidad virtual: El Internet.
Ya sea tanto para buscar información de interés como para hablar con compañeros, familiares y amigos, e incluso para mantenerse informado de las últimas noticias que pasan en cualquier parte del mundo, cada vez son más los usuarios que navegan por la red.
Por este motivo, y gracias a la cantidad y variedad de herramientas que ofrece la Web 2.0 se dio cabida a un nuevo término: Cloud computing para unificar estos recursos de tecnologías de la Información (IT) y para facilitarle al usuario final (cualquiera que sea su profesión) el uso y manejo de servicios de computación a través de Internet.
La Nube de Red como también se le denomina, tiene como objetivo principal, ofrecerse como servicio de tal modo que los usuarios puedan acceder a los servicios disponibles, tales como aplicaciones, potencia de cómputo, capacidad de almacenamiento, redes, herramientas de programación, incluso, servicios de comunicación y herramientas de colaboración, sin tener un bagaje ni un conocimiento experto en los recursos que dichos servicios gestionan.
Cloud Computing puede usarse tanto a nivel privado: para el uso interno de su compañía por ejemplo, como público: para su propio uso o uso de su compañía pero teniendo como diferencia un tercero el cual será el encargado de cobrar o no por el Servicio.
Así, si usted quiere aumentar las ventas de su negocio con un sistema escalable con gran impacto tecnológico y comercial, en el que su usuario se sienta cómodo dentro de un servicio, y que no represente mucho costo para su negocio, Cloud Computing puede ser la solución.
Soy una persona con alto nivel de empeliculamiento. Creo que el conocimiento es dinámico y participativo pero considero que nunca se debe dejar de lado ese "pathos", ese motor inmóvil e imparable.